Cubrir mi rostro
desgastado ya
de tanto ver como llueve
le otorga a mi nombre la última letra
ahora está completo
ahora soy yo
con este nombre absurdo
como un objeto lleno de polvo
más que olvidado,
despreciado.
Cubrir mi rostro
este rostro que ha dejado de ser mío
porque yo no tengo
yo solo soy
pero no soy yo
soy mi nombre
pero mi nombre no es mío
es de la boca que lo nombra
la boca que lo grita
y ya nadie me pronuncia
a gritos o en susurros
ni en su mente
por amor u odio.
Con mi nombre
con mi lugar
tras la ventana
tras el telón
mi nombre se convirtió en escrito
pero perdió el sonido.
Quizás me volví sorda
quizás me volviste sorda
quizás nací sorda
quizás me desvanezco sorda
quizás tantas cosas
quizás nada.
lunes, 30 de septiembre de 2013
martes, 10 de septiembre de 2013
1:22
Señor
en la tiniebla las alas se golpean
en el infinito,
el silencio es un viajero.
Los ojos arden y sudan
porque no ven,
señor, fuiste tú.
No es ceguera
están frente a un cuadro vacío
claro como la nieve
oscuro como tus mugrientas manos.
Los ojos arden y sudan,
las manos caen al suelo sin cuerpo,
los cuerpos caen al mar sin sangre,
dejan de caminar y no queda huella.
en la tiniebla las alas se golpean
en el infinito,
el silencio es un viajero.
Los ojos arden y sudan
porque no ven,
señor, fuiste tú.
No es ceguera
están frente a un cuadro vacío
claro como la nieve
oscuro como tus mugrientas manos.
Los ojos arden y sudan,
las manos caen al suelo sin cuerpo,
los cuerpos caen al mar sin sangre,
dejan de caminar y no queda huella.
sábado, 7 de septiembre de 2013
Ella y el mar
Ella caminaba con la frente borrosa
tibia
con su brilloso par
miel
con la boca inflamada
rojiza
caminaba hacia el mar.
Ella era dueña y señora
de la fría espuma de mi piel
de las ruidosas olas de mi silencio
ella niña y mujer
letrada
sabia
comprendía este idioma silencioso
de letras ingrávidas
idioma aletargado hablado a suspiros.
Ella era la brisa del mar
el aire incólume que necesito
ella era,
suficiente.
El mar nos miraba
en par éramos el mar.
tibia
con su brilloso par
miel
con la boca inflamada
rojiza
caminaba hacia el mar.
Ella era dueña y señora
de la fría espuma de mi piel
de las ruidosas olas de mi silencio
ella niña y mujer
letrada
sabia
comprendía este idioma silencioso
de letras ingrávidas
idioma aletargado hablado a suspiros.
Ella era la brisa del mar
el aire incólume que necesito
ella era,
suficiente.
El mar nos miraba
en par éramos el mar.
jueves, 5 de septiembre de 2013
De juventud
Los papeles,
teñidos del color de tus ojos,
agrietados por el sigiloso paso del tiempo,
se reúnen sobre mis piernas,
donde está la juventud,
suave y tierna,
donde está tu voz.
Las lineas,
las letras,
se derriten, tiemblan suave,
caen marcando el camino que ignoran,
se pierden.
El árbol más grande del patio,
al que abrazaba en invierno,
húmedo por la gruesa lluvia derramada,
es la única huella, robusta y agrietada,
que me recuerda,
revolviendo mis ideas decoloradas hoy,
el sonido de mis tacones,
hacia donde no había sombra.
teñidos del color de tus ojos,
agrietados por el sigiloso paso del tiempo,
se reúnen sobre mis piernas,
donde está la juventud,
suave y tierna,
donde está tu voz.
Las lineas,
las letras,
se derriten, tiemblan suave,
caen marcando el camino que ignoran,
se pierden.
El árbol más grande del patio,
al que abrazaba en invierno,
húmedo por la gruesa lluvia derramada,
es la única huella, robusta y agrietada,
que me recuerda,
revolviendo mis ideas decoloradas hoy,
el sonido de mis tacones,
hacia donde no había sombra.
sábado, 31 de agosto de 2013
viernes, 30 de agosto de 2013
3:41
El amor,
se presenta como el condimento
que hace falta en mis recetas,
amargas y tristes.
El amor,
se despide como el causante,
del deterioro temprano de mis recetas,
veo como se pudren y apestan
caminando hacia la muerte.
se presenta como el condimento
que hace falta en mis recetas,
amargas y tristes.
El amor,
se despide como el causante,
del deterioro temprano de mis recetas,
veo como se pudren y apestan
caminando hacia la muerte.
jueves, 22 de agosto de 2013
14:25
Huele a cadáveres
a plegarias cansadas
a gritos
ignorados.
Salí al patio
quería ver las flores
marchitas
como un espejo medio roto
donde las aves moribundas
nunca caen.
La muchacha
por la ventana mira cielo
morir
caminando entre ventanas rotas
morir
luego de haber estado muerta
para que escondan tu cuerpo gris
para que se pudra
bajo la tierra de este mundo sucio
al que nunca perteneciste.
a plegarias cansadas
a gritos
ignorados.
Salí al patio
quería ver las flores
marchitas
como un espejo medio roto
donde las aves moribundas
nunca caen.
La muchacha
por la ventana mira cielo
morir
caminando entre ventanas rotas
morir
luego de haber estado muerta
para que escondan tu cuerpo gris
para que se pudra
bajo la tierra de este mundo sucio
al que nunca perteneciste.
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