sábado, 31 de agosto de 2013

Fin

Alguna vez
en algún momento
yo fui,
pero dejé de ser.

viernes, 30 de agosto de 2013

3:41

El amor,
se presenta como el condimento
que hace falta en mis recetas,
amargas y tristes.

El amor,
se despide como el causante,
del deterioro temprano de mis recetas,
veo como se pudren y apestan
caminando hacia la muerte.

jueves, 22 de agosto de 2013

14:25

Huele a cadáveres
a plegarias cansadas
a gritos
ignorados.

Salí al patio
quería ver las flores
marchitas
como un espejo medio roto
donde las aves moribundas
nunca caen.

La muchacha
por la ventana mira cielo
morir
caminando entre ventanas rotas
morir
luego de haber estado muerta
para que escondan tu cuerpo gris
para que se pudra
bajo la tierra de este mundo sucio
al que nunca perteneciste.

miércoles, 21 de agosto de 2013

1:11

Deja que me salve la noche
en un suspiro incómodo
en soplo del viento
envejecido
con aroma a tabaco
y a libros viejos manoseados.

Deja que la noche me salve
en un cerrar de ojos calmado
cansados caerán
agotados de ser refugio de mis lagrimas
mi juventud arde
mi piel enrojecida quema
¿dónde está la partida?
¿dónde está el final?

Que la noche me salve
si tu la dejaras salvarme
no gastarías dinero en comprar cuerdas
no gastarías tiempo atándome a tu cuerpo
no intentarías sostenerme
en tanto vacío
donde mi nombre se pierde.

22:46

Memoria desteñida
desgastada
memoria deshilachada
desgarrada
memoria olvidada
invisible
memoria de palabras
intangibles.

Hoy no recuerdo nada
soy ella
soy todas
soy nada.

Memoria y susurro
una mesa vacía
un papel virgen impuro
manchado.



domingo, 18 de agosto de 2013

2:11

Maldigo entonces,
la sonrisa que ilumina mi rostro,
mi rostro de cadáver,
miserable chiquilla,
soy yo,
quien cambió su nombre,
y mató a su sombra,
y terminó su voz,
musitaba jadeando,
lloriqueaba.

Inmóvil,
amontona el silencio,
frente a mi boca,
entre tu boca,
me angustia la cercanía,
esta proximidad indeseable,
siento el fondo del océano en mis pies,
y en el está mi razón,
o sus restos.

1:58

Arqueabanse mis huesos
huecos entonces
entre tibios sollozos 
ineluctable despedida
y tus ojos olvidados
adormecidos, casi muertos
me recibían agonizante
empobrecida y blanquecina
errante y quebradiza.