lunes, 18 de noviembre de 2013

1:16

El amor se ahoga en el dolor
como en un vaso de alcohol mi angustia.

Dice que estará siempre
¿puedo creerle?
¿puedo amar por siempre?
¿puedo estar por siempre?

Siempre es demasiado,
aunque también puede ser poco,
quizás dice eso
con sus ojos enormes y profundos
con su belleza única
con su sonrisa inquieta
porque sabe que mi siempre
está por acabar.

16:11

Tengo que pegar el pecho a la tierra,
acercarme a lo posible,
mis brazos se acortan
y no logro trenzarlos a tu cuello.

Mi yo rebelde ama lo imposible
mis ojos miran al cielo
 y es lo que quieren,
tocar tu boca,
allá arriba, entre las nubes.

Quizás seca,
quizás blanca,
quizás fría,
logre amar lo terrenal,
amor divino, 
divino tu...
si te acercaras a mis hombros,
a mi cuello tibio,
la respuesta no sería el final
y tu nombre sería un todo, no un simple inicio.

viernes, 15 de noviembre de 2013

23:41

Rosa,
visita mis mejillas algún día,
visita mis labios,
secos e incoloros,
rasgados por la ausencia de él.

Las manos inquietas...
los ojos perdidos,
un grito se encierra entre mis costillas,
una pluma cae,
la piel se desvanece
y
como telas envejecidas
caen al suelo.

Un grito se muere,
adentro
sin conocer su voz,
entiendo el sufrimiento de una madre
que pierde al hijo querido,
al hijo predilecto,
pero aquí no hay consuelo.

No hay caricias en el hombro de la madre que llora.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Constante

Desde un comienzo
pensaba yo,
tan constantemente
en no haber nacido,
pero ya estaba este cuerpo aquí.

Luego pensé en morir,
irremediablemente me amarré a esa idea,
presente cada día,
en cada pestañeo,
en cada señal de vida.

Anhelaba yo,
anhelo yo,
anhelaré yo,
la muerte entonces,
más que cualquier otra cosa,
más que tu cariño.

viernes, 25 de octubre de 2013

Tu Exilio


Grano a grano, desnudo la brisa de fibra roja,
una pregunta rueda por los suelos áridos.
Me encuentro, perdida estos,
es la sombra del aire golpeando un frasco seco y silencioso.
Lágrimas frías caen por mi espalda, 
la ropa se tiñe color gris, el cigarro se deshace entre mis dedos.
Tu boca recorre kilómetros vírgenes, manoseados.

Te pierdo, te tienes por completo,
me arrojaste piedras en los senos después de acurrucarte en ellos.
Para cuando vuelvas, vacío de mi fibra roja, 
perdido, casi muerto, sin color en las mejillas,
no habrá calor en mis muslos,
ni descanso en mi pecho para tu cuerpo moribundo,
que vivo arrancó las caricias de mi boca en tu piel.

Para cuando vuelvas,

solo tendrás la tierra marchita que dejaste luego de beber aquel licor,
tibio por el sol,
por  el último rayo del sol de nuestro verano.





lunes, 21 de octubre de 2013

Gris

Quiero escribir
porque se que cargo
un par de piedras,
esas que tu dejaste clavadas
en mi pecho de mujer
sobre la niña silenciada.

Quiero escribir,
pero duele recordar,
leer las letras grises
que forman tu nombre
que construyen tu rostro.

No quiero escribir,
pero escribo,
es que...
quizás si quiero escribir,
pero no te quiero traer en recuerdo,
te quiero en carne.

No te quiero recordar,
aún así te pienso,
y veo tu mirada
y siento ese calor entre ojos
y siento ese sabor de tu cuello.

viernes, 11 de octubre de 2013

2:13

Yo no se del color
se de las damas oscuras
que rondan frente a mí
que acercan sus cuerpos a mis manos
que en las sábanas se impregnan
que en el fuego desaparecen sin morir.

Yo no creo en el tiempo
creo en las damas oscuras
que mienten a su amo
que antes lloraban sonriendo
que tiñen las baldosas con descaro.

Tu eres ciego
no hueles siquiera la lluvia en tus propias mejillas.

Tu eres sordo
no observas el calor del carbón arden en tus propias manos.