miércoles, 11 de marzo de 2015

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Ojos de niño,
 dormías en mi hombro tan entero y tan confuso.

 Tus manos arropaban mi pecho
 y sentía el palpito melódico de tu mirada
 atravesando mi cuello.

 Qué frío tan grande
 y qué calor al mismo tiempo.
Reposaban tus sueños y temores en mi cuerpo
 como buscando respuestas.

 Escribías versos con tus dedos en mis piernas 
y te amarraba con ellas a mi,
como negando el silencio.



martes, 10 de marzo de 2015

10-03-14

Estoy cada día más ciega, fui a buscarte y llegue a la casa de otro.
 Quise acercarme a tu cuello pero ahora que recuerdo olía distinto. 
¿Debería notarlo antes de arrancarme la ropa? 
Cuestionarme esto estando tu oído tan lejos de mi voz 
y tu cuello tan lejos de mi lengua carece de sentido.
 Adiós, un gusto.

domingo, 8 de marzo de 2015

Borrador

Alma, corre,
fría y solitaria.

No vi ojos más silenciosos que los míos.

Mirándome al espejo
palpaba mi rostro,
mis mejillas como globos,
mis arrugas como hilos,
mis ojos,
reflejo de la ausencia.


09-03-14

Quería morir en nosotros, en tu cama, rasgando tu pecho y trenzando mis dedos con tus cabellos. Quería morir en tus pupilas envuelta en tu cálida agonía y despertar en silencio para darte la espalda.
Gritaría mi nombre o el nombre que quisieras darme, la piel me quemaría hasta los suspiros, hasta el extremo de mis dedos, podía arder entonces la tinta sobre el papel y yo pensando sin tregua alguna ¿Cómo verter mis venas en tus huellas? ¿Cómo podría hacer eternos los quejidos que de tu boca ansiaba arrancar?

Despertar. El caos viene y me hace suya, la sed es mía. Ya no anhelo tenerte como la niña que fuí, hoy te tengo, hoy muero en tu cuerpo, rasgo tu piel hasta herirte y soy en secreto el reflejo de tus pupilas al darte la espalda.

Grito mi nombre y susurro el tuyo, te hago eterno y me vuelvo un segundo.

martes, 10 de febrero de 2015

Carezco de palabras
pierdo todo.

Mis ojos se posan en el aire
y no me encuentro bajo el cuerpo.


lunes, 8 de diciembre de 2014

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Quisiera llamarte con la idea plena y cierta de que atenderás a mi grito. ¿Dónde está la palabra si no es en tus ojos, tus manos o tu boca?  La unión de letras es ahora un recuerdo, no hay marca en el mundo ni en mi figura de que tu lengua dijo lo que tu cuerpo no plasmó en el mío. No estoy ciega pero quisiera ser medio sorda para escuchar la mitad de lo que me dicen y tener que evaluar menos comentarios para saber si es algo cierto o una pobre ficción.
No declaro ni asumo nada, solo describo el camino de una idea.

lunes, 29 de septiembre de 2014

1:20

Con los ojos conocidos es difícil
si se muere una mirada un día 
pronto morirá la otra
la ausencia nos desgasta y nos destruye
y es porque nos alimentamos de la mirada ajena
nos bebemos las lágrimas que el otro no ha llorado
y nos enjuagamos las manos con las aún no derramadas
nos detenemos bajo la sombra de las pestañas
y pareciera que vivimos en su pupila.

Y pensar que un día cuando se topaban se esquivaban 
sentíamos temor, miedo a que se nos enredaran los pensamientos
y crecieran los sentimientos sembrados hace tanto y privados del riego necesario.

Y no por valientes nos permitimos este nuevo lenguaje
fue como si viajáramos a un país con otro idioma
y entre la multitud alborotada encontraras a un compatriota,
nos necesitábamos porque nadie más aquí entendía lo que pretendíamos decir.